Hasta hace relativamente poco, los desarrolladores web que querían incluir elementos dinámicos y animaciones en su web prácticamente sólo podían utilizar tecnología Flash, creada originariamente por Macromedia en los noventa y adquirida por Adobe en 2005.  Flash revolucionó el mundo web y se convirtió rápidamente en el estándar multimedia de Internet.

Así ha sido hasta el despegue definitivo en los últimos meses de HTML5, que ya se considera su sustituto natural y el nuevo estándar para multiplicar la interactividad de os proyectos web.  Hoy, ambas tecnologías rivalizan en prestaciones y, en más de una ocasión, los desarrolladores tienen qué plantearse  cuál de las dos opciones utilizar.

HTML5 vs Flash: Posicionamiento en buscadores (SEO)

Las páginas desarrolladas en tecnología Flash no se indexan igual  en los buscadores que las páginas desarrolladas en HTML5. Como lenguaje natural de las páginas web, el contenido en HTML es leído e indexado muy fácilmente por los buscadores.

Sin embargo, Flash no posiciona de una manera tan natural y, aunque con el tiempo se han desarrollado distintos métodos que facilitan la indexación de contenido en Flash, el resultado no es tan eficiente y efectivo como en un contenido creado en HTML5. Esto se debe a que en el posicionamiento, influyen prácticamente todos los elementos de una página web: textos, negritas, enlaces, imágenes, títulos... En Flash, sólo hay un único elemento: la propia película interactiva.

HTML5 vs Flash: Dispositivos móviles

Sin duda, el auge de la movilidad, de tablets, smartphones y phablets, ha resultado determinante para que HTML5 avance posiciones respecto a Flash.  Sin duda, también  ha jugado un papel destacado la postura de Apple, cuyo fundador Steve Jobs escribió la carta Reflexiones sobre Flash en respuesta a los usuarios que no entendían la incompatibilidad entre Flash y algunos dispositivos de Apple.

Más allá de puntos de vista, la realidad es que HTML5 se visualiza en cualquier navegador actualizado de cualquier dispositivo móvil, facilitando mucho los desarrollos. Algo parecido sucede cuando hablamos de las populares apps. Muchas de las apps que utilizamos en nuestros teléfonos  tienen una base construida sobre HTML5, debido a la facilidad de programación y actualización de contenido del HTML5 frente a las apps  implementadas sobre lenguajes de programación de los propios terminales (conocidas como app nativas).

Sin duda, el desarrollo web está evolucionando  hacia una estructura basada en HTML5 y CSS3 sobre un diseño responsive que mejore la experiencia de usuario. No obstante, también hay que tener en cuenta que no todos los navegadores del mercado soportan totalmente el estándar de HTML5 y CSS3.

HTML5 vs Flash: Potencia gráfica y animación

Actualmente,  ambas tecnologías son muy parecidas en este aspecto y en  HMTL5 podemos realizar la mayoría de las animaciones que antes sólo podíamos hacer en Flash. La mejor muestra de esta versatilidad se encuentra en algunos ejemplos reales de desarrollo, como los doodles de Google. Desarrrollados en HTML5, los doodles no dejan de ser animaciones y minijuegos que demuestran sus características prácticamente todos los días. También es muy conocida esta versión del Pong, uno de los primeros videojuegos de la historia, en la que encontramos ambas tecnologías simultáneas, una a cada lado de la red.

No podemos olvidar que todo el dinamismo y potencia gráfica de HTML5 se lo proporciona el elemento canvas, que genera mapas de bits para construir gráficos, manipular imágenes y realizar dinámicamente animaciones en una página web. El gráfico generado se manipula mediante código javascript y el conjunto de funciones (API) que incluye canvas nos permite interactuar con el usuario: arrastrar, clicar, pasar por encima con el ratón…  Flash, sin embargo, trabaja con gráficos vectoriales, con las ventajas que ello conlleva al manipular los tamaños, entre otras.

HTML5 vs Flash:  Accesibilidad

Muchas personas con deficiencias visuales acceden al contenido de Internet gracias a aplicaciones de síntesis de voz que leen el contenido que reflejan las pantallas de su navegadores. Estos sistemas han perfeccionado la “lectura” del contenido en  HTML y de las etiquetas que jerarquizan este lenguaje de programación, pero suelen tener más dificultades con las películas resultantes de Flash, a pesar de los avances que esta tecnología ha experimentado.

HTML5 vs Flash:  Coste

HTML5 y todos sus elementos componen  un lenguaje libre de uso, que no requiere ningún coste adicional para los desarrollos. Mientras, Flash es un programa para el que es necesario adquirir una licencia.

HTML5 vs Flash:  Conclusiones

De igual modo que Flash ha evolucionado en lo concerniente a accesibilidad, también ha mejorado  en otros aspectos, como su lenguaje de programación ActionScript, un lenguaje Orientado a Objetos  muy versátil, y Adobe AIR, para  desarrollar aplicaciones fuera del entorno web y crear soluciones de escritorio multiplataforma.

Todo parece indicar que la tecnología HTML5 y CSS3 ha adelantado a Flash en algunos aspectos determinantes y los desarrollos elaborados previamente en Flash deberán pasar por un proceso de migración a estos nuevos estándares. No obstante, todavía es demasiado pronto para elegir un ganador definitivo en esta nueva batalla que se desarrolla en nuestros navegadores. Como detalla la Wikipedia, también hay un buen número de funcionalidades avanzadas en los que Flash todavía presenta ventajas.