Hoy más que nunca es imprescindible para cualquier tipo de negocio o emprendimiento, distinguirse y destacarse del resto. ¿Y cómo lo logran? Con su logotipo. Su marca gráfica es fundamental en este sentido y también para su promoción, identificación y reconocimiento. Aquí hay una lista de los 10 errores más comunes a la hora de diseñar un logo exitoso y profesional.

Fuente :  Mas que dibujitos

1- Dejar el diseño en manos de un amateur

Evitar sitios web que ofrecen logos a precios baratísimos. Un negocio profesional debe lucir profesional. Muchos empresarios al comenzar su negocio invierten muchísimo tiempo y dinero en materiales y equipamientos, pero no invierten en su logo.

Estas son las razones más comunes de porqué muchos logos parecen amateurs:

  • El empresario quiere ahorrar tiempo y dinero diseñando el logo él mismo.
  • Un amigo o pariente que dice tener algún conocimiento de diseño lo hace como un favor.
  • El logo es encargado a gente que no es la indicada (Las imprentas generalmente no son competentes en diseño de logos)
  • El trabajo es dado a compañías on line que ofrecen logos baratos, baratísimos.

Las ventajas de contratar a un profesional son:

  • Tu logo va a ser único y memorable.
  • No vas a correr ningún riesgo con su posterior reproducción.
  • Tu logo tendrá una larga vida útil y no necesitará ser rediseñado por unos cuantos años.
  • Tu logo lucirá profesional.

2- Diseñar el logo según la tendencia del momento

La moda de poner semicírculos cóncavos, brillos, biseles o lo que sea, va y viene y se termina transformando en un cliché. Un logo bien diseñado es eterno, y esto se logra ignorando los últimos gritos de la moda (trucos y efectos). El logo debe representar una identidad única para el cliente, por eso no hay que dejarse llevar por la tendencia en diseño de logos del momento.

El sitio Logolounge tiene una sección donde cada año publican los recursos o estilos de moda en materia de logos. Ser consiente como diseñador de lo que está en boga es importante, pero más que nada para tratar de evitarlo.

3- Utilizar imágenes rasterizadas

Para el diseño de logos se utilizan programas para gráficos de vectores, como Adobe Illustrator o Corel Draw. Un gráfico en vectores está construido por puntos matemáticos muy precisos, lo cual hace que la imagen pueda ser redimensionada a cualquier tamaño sin pérdida de calidad visual. Lo contrario es utilizar programas de imágenes rasterizadas como Adobe Photoshop. Una imagen raterizada es un mapa de bits que está construida a partir de píxeles.

Usar este tipo de gráficos para un logo no es aconsejable porque pueden haber posteriores problemas para su reproducción. Si bien es posible crear un logo bastante amplio en Photoshop, nunca se puede estar seguro de cuán grande va a necesitar ser impreso en algún momento. Si se hace demasiado zoom a una imagen rasterizada, aparecerá pixelada, lo que la hace inutilizable.

Las ventajas de utilizar vectores para diseño de logos son:

  • El logo puede ser redimensionado a cualquier tamaño sin perder calidad.
  • Es más fácil para editarlo en un futuro.
  • Puede ser adaptado a otro medio mucho mejor que una imagen rasterizada.

4- Utilizar gráficos de bancos de imágenes

Este error generalmente es cometido por el dueño del negocio quien diseña su propio logo, o por amateurs que no tienen idea sobre las leyes de copyrigth. Bajar gráficos de bancos de imágenes no es un crimen, pero probablemente sea un problema si se incorpora a un logotipo.

El logo debe ser único y original, y los derechos de él deben ser exclusivos del cliente. Utilizar imágenes de stock es romper ambas reglas. Además si se utiliza un vector o gráfico de estas fuentes, se corre el riesgo de que otra persona utilice la misma imagen, y el logo ya no será único ni exclusivo.

5- Diseñar para uno mismo y no para el cliente

Este “pecado” se nota a un kilometro de distancia, y generalmente es producto del enorme ego del diseñador. Se debe pensar siempre en el objetivo y el mensaje del logotipo. Pensar qué tipo de tipografía es la más apropiada para trasmitir la idea de la empresa. Lo correcto es apegarse al brief y enfocarse en los requerimientos del cliente.

Algunos diseñadores dejan su propia marca en su trabajo, pero imponer el estilo y la personalidad de esta manera no está bien. Jorge Frascara se refiere a este error como “ruido” en el diseño, de manera que opaca el mensaje que se debe trasmitir.

6- Demasiada complejidad

Como sucedería con una huella digital, en la cual sólo observamos sus líneas sinuosas cuando la miramos de cerca y en cuanto nos alejamos un poco perdemos todo detalle. Lo mismo sucede con un logo con detalles muy finos.

Cuando son impresos en tamaños pequeños, un logo demasiado complejo perdería su particularidad, llegando a ser una mancha o, peor, un error. Cuanto más detalles tenga un logo, más información debe procesar el receptor. Un logo debe ser fácil de recordar, y la mejor manera para lograrlo es mantenerlo simple. Basta con mirar los logos de corporaciones como Nike, McDonal’s o Apple. Todas ellas tienen un ícono muy simple que puede ser reproducido en cualquier tamaño sin complicaciones.

7- Depender del color para causar efecto

Este es un error muy común. Muchos diseñadores no pueden esperar a ponerle color a su diseño, y algunos logos terminan dependiendo del color completamente. La elección del color debe ser el último paso del proceso, lo mejor es comenzar a trabajar en blanco y negro.

En algún momento quizás el cliente tenga que imprimir su logo a un color, por este motivo el diseñador debe probar si esto afectaría a la identidad del logo. Si se utilizan los colores para distinguir los elementos del diseño, entonces el logo lucirá totalmente diferente a una tinta.

8- Una mala elección tipográfica

La elección de una fuente puede hacer al éxito o fracaso del logo. Elegir la tipografía apropiada es la decisión más importante que el diseñador debe realizar. Frecuentemente, un logo fracasa a causa de una tipografía inadecuada u ordinaria. (En la imagen que ilustra este punto se utilizó la fuente Comic Sans)

Encontrar la fuente perfecta para un diseño, depende de  una relación formal entre la tipografía y el estilo de la imagen. Pero esto puede ser un poco delicado. Si la relación es demasiado estrecha, el icono y la fuente competirían entre sí para captar la atención. Si fuera lo contrario, se desprenderían uno del otro y el receptor no sabría donde enfocarse. La clave está en encontrar el equilibrio justo. Cada tipografía tiene una personalidad. Si la fuente elegida no está de acuerdo con las características morfológicas del ícono, todo el mensaje que se quiere transmitir fallará.

9- Demasiadas tipografías diferentes

Usar demasiadas fuentes en un logo es como mostrarle a alguien todo el álbum de fotografías al mismo tiempo. Cada tipografía es diferente, y el receptor necesita algún tiempo para reconocerlas. Demasiadas fuentes generan confusión.

Usar un máximo de dos tipografías de diferentes cuerpos es una práctica usual. Restringir el número de fuentes a esta cifra aumenta la legibilidad del logo y el reconocimiento de marca.

10- Copiar a otros

Este es el error más grande de todos, y se está haciendo cada vez más y más común. Como se mencionó anteriormente el propósito de un logo es representar un negocio. Si resulta igual que el de cualquier otro, ha fallado en ese aspecto. Copiar a otros no le hace ningún favor al cliente ni al diseñador.