Es recomendable crear esquemas armónicos basados en los antiguos matices de minerales, piedras, y suelos ya que los colores de la tierra son parte de nuestro ambiente natural y generan un perfecto estilo añejo, tradicional.

También son muy usados en el estilo toscano. Los tonos tranquilos de los colores de la tierra, a la vez que delimitan espacios, derivan de pigmentos encontrados naturalmente en el suelo y se dice que es uno de los colores de la felicidad. Estos marrones castaños, terracotas, y amarillos ocres pertenecen todos al mismo rango tonal por lo que al combinarlos se crea una perfecta armonía.

El marrón es el color central de la escala, en primer lugar puesto que es un color puro y en segundo lugar ya que es creador de una enorme diversidad de matices sutiles, mezclas con rojo, amarillo o verde que producen colores denominados rojo ladrillo, naranja quemado, marrón mostaza.

Aquí unos ejemplos: