Los colores son capaces de transmitir emociones. Si bien hay una psicología del color y algunos colores tienen efectos emocionales universales, en la mayoría de los casos, sus significados son dependientes de la cultura y/o de la percepción subjetiva del individuo.

Sin embargo hay que notar la diferencia entre las emociones y los significados; Mientras que las emociones son inconscientes los significados tienen un contexto cultural y convencional más fuerte. Los colores más primarios emocionalmente parecen ser rojo y azul. La visión del color rojo es capaz de aumentar la presión sanguínea y el ritmo cardíaco, mientras que el azul parece tener el efecto contrario.

En psicología también se han desarrollado investigaciones y estudios que muestran una relación del color con determinados estados de ánimo. Se ha dado una clasificación que separa los colores cálidos (rojo, naranja, amarillo) de los colores fríos (verde, turquesa, azul), con influencias en la psique muy definidas. Los colores fríos, en cambio, relajan, distensionan y son depresivos. Se cree que esta clasificación derivo probablemente de primitivas y universales asociaciones al sol y el fuego, para unos,  mientras que el  agua y la vegetación lo fueron para los otros.